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26 de noviembre de 2020

Niños y niñas del Centro Infantil Semillitas del Oriente reciben vacuna contra Sarampión, Rubeola y Paperas

Una jornada de prevención se vivió el miércoles 11 de noviembre en el Centro Infantil Semillitas del Oriente, que atiende a hijos e hijas de funcionarias y funcionarios del Servicio de Salud Metropolitano Oriente (SSMO). Ese día, un equipo del CESFAM Hernán Alessandri, de Providencia, llegó hasta el centro para vacunar a todos los niños y niñas desde los 13 meses hasta los cinco años, 11 meses y 29 días.

Esta vacuna, que se administra en una dosis, es parte de una campaña de seguimiento que se desarrolla cada cinco años en Chile para inmunizar a los niños contra el Sarampión, Rubeola y Parotiditis (más conocida como Paperas).

Las tres enfermedades son causadas por virus que se transmiten por vía aérea. Pueden tener distintas complicaciones, como otitis, bronconeumonía, laringotraqueobronquitis, en el caso del Sarampión; sordera, cataratas, cardiopatías congénitas, microcefalia, retardo mental, en el de la Rubeola; y, orquitis (inflamación de uno o los dos testículos), pancreatitis, sordera, en el de la Parotiditis. De ahí la importancia de que los niños reciban esta inmunización.

En el Centro Infantil fueron vacunados 50 niños y niñas, y aquellos que no pudieron asistir es necesario que sus padres los lleven a inmunizarse al vacunatorio público o privado más cercano a su domicilio. La campaña estará en marcha hasta diciembre.

Mitos de las vacunas

Existen una serie de mitos acerca de las vacunas que es importante que se aclaren. Uno de los más extendidos en el último tiempo es acerca de que estas inmunizaciones contienen elementos que son dañinos para la salud, como Mercurio. Lo cierto es que algunas vacunas contienen Timerosal, que es un derivado del Mercurio, usado para preservarlas. Sin embargo, no existe evidencia científica de que este elemento provoque eventos adversos en lactantes y/o niños y niñas.

Otros son acerca de las reacciones que su inoculación puede provocar en los niños y niñas, las que suelen ser fiebre o dolor y enrojecimiento de la zona de la inyección. Raramente aparecen fiebre muy alta, erupción cutánea generalizada y mucha inflamación donde se inoculó y en esos casos se recomienda consultar en un centro de salud.

Otra se refiere a la conveniencia de vacunar a un niño o niña con tos, resfrío o diarrea leve. La recomendación siempre es que estas no son contraindicaciones para vacunar, como tampoco si experimentó reacciones leves a la vacuna.

Sí se debe consultar a un pediatra o centro de salud en caso que el niño haya estado enfermo, para saber si es mejor esperar que se recupere para que sea inmunizado, o si en vacunaciones anteriores tuvo reacciones adversas exageradas o fuertes, como las mencionadas anteriormente.